Teatrillo de Fábula: El macaco ambicioso

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Moraleja:
No anheles con impaciencia los posibles bienes futuros y céntrate en disfrutar, valorar y agradecer los dones que tienes ahora.

Hace tiempo, en los Montes Atlas del norte de África, entre Argelia y Túnez, saltando entre rocas y árboles iba un macaco; en sus manos llevaba un gran saco repleto de frutas que había encontrado cerca del poblado de los hombres. Mientras se descolgaba con él por las ramas de un gran tronco seco, que parecía surgir de las aguas de un riachuelo, el mono empezó a hacer planes:
– Cambiaré estas frutas por el mejor nido del árbol más alto, con la mejor cama de hojas tiernas, la más cómoda, en la rama más fuerte.
Desde allí me resultará fácil recolectar fruta fresca y así conseguiré la mejor pareja. Seré el miembro del grupo más envidiado, tendremos los hijos más fuertes, hermosos y ágiles, ellos me ayudarán a ser respetado, de esa manera llegaré a ser el líder y…
En ese momento, descuidado como iba con sus ensoñaciones, tropezó con una rama y cayeron al río el macaco, el saco y las frutas que se perdieron entre las aguas... junto con todos sus planes de futuro. El macaco, empapado y decepcionado, volvió con su grupo a la realidad presente.

* Descárgate AQUÍ el recortable de Aguiluchos "El macaco ambicioso".